Sabina, los huevos fritos y la Hora Zulú.
Al igual que cientos de miles nacidos a finales de los setenta y principios de los ochenta, el que suscribe ha crecido escuchando, entre otros, a Joaquín Sabina. Rara era la vez en la que salíamos de excursión familiar sin que el bardo de la voz aguardentosa nos amenizase el trayecto con sus canciones y Viceversa. En realidad a mí me gustaba mucho Sabina de niño… también me gustaban los huevos fritos, esos de puntilla crujiente y la yema tan líquida como el zumo de naranja. Por desgracia ahora los detesto a causa de una sobredosis vía abuela materna y envidio profundamente a los que se deleitan con ellos junto a un pedazo de pan y unas patatas fritas. Continúa leyendo Sabina, los huevos fritos y la Hora Zulú.
